El calentamiento global será peor en las ciudades

 

Hay estudios en todos los rincones del mundo enfocados en encontrar proyecciones veraces con respecto al futuro de la humanidad ante la influencia destructiva y determinante del calentamiento global, y en esta ocasión nos hemos encontrado una muy alarmante investigación que afirma con mucha credibilidad que de seguir el incremento de las temperaturas, las ciudades serán las primeras afectadas, generando un daño mucho más perjudicial que en el campo, así como también este grupo de investigadores ha encontrado que de seguir el incremento al índice actual las olas de calor podrían multiplicarse por cuatro no solo por la medición térmica, sino también por su frecuencia.

Estas afirmaciones son del todo peligrosas, teniendo en cuenta que en la actualidad la única medida que se ha tomado a nivel global es el Acuerdo de París y este se encuentra en un limbo rotundo, esperando la decisión de algunos mandatarios que todavía no se manifiestan al respecto, por lo que no hay todavía en el horizonte una medida lo suficientemente drástica que permita palear la emisión de gases contaminantes y por ende disminuir el calentamiento, ya que el Protocolo de Kyoto todavía vigente, no deja de ser una medida inicial, pero no tiene un alcance ni un impacto dentro de las dimensiones esperadas.

Este informe parte desde la Universidad de Lovaina en Bélgica y es hasta hora la primera entrega de una investigación que promete entregar una claridad mucho más evidente de lo que podría ser el futuro de la humanidad de seguir estas condiciones, siendo tan importante este informe que la asamblea de la Unión Europea de Geociencias tomó esta tesis como parte central de la reunión que se llevó a  cabo en Viena.

Uno de los investigadores ha declarado ante los medios de comunicación presente en la asamblea que: “El efecto negativo del cambio climático, en lo que a la temperatura se refiere, será el doble en las ciudades que en el campo”, dejando una peor sensación de incertidumbre con respecto a gran densidad demográfica que se ha creado históricamente en las principales naciones del mundo y preguntándonos como se desmontaría una ciudad para salvar su población, llegando nuevamente al término de refugiados climáticos.

La afirmación con respecto a que las ciudades son más calurosas que su entorno rural es muy vieja y viene como parte de la tradición urbanística mundial, pero este estudio por primera vez logra cuantificar y proyectar en valores concretos lo que se vivirá en las grandes urbes, teniendo como punto de referencia lo que sucede en las noches, algo que los meteorólogos llaman el “efecto isla de calor”, por lo que desde este punto se estima que el golpe que sufrirán las ciudades con las altas temperaturas, serán tan inclementes como insoportables, por lo que nuevamente se apela a un término ante la necesidad de adaptación que se tendrá que llevar a cabo, para no extinguirnos como raza.

Las olas de calor que se intensificarán en medición térmica como en repeticiones, tendrán consecuencias nefastas, dado que ya hoy en día hay estudios que señalan que estos fenómenos aumentan considerablemente los ingresos hospitalarios, además de elevar los daños en la infraestructuras, disminuir la productividad, marcando claramente un incremento en las tasas de mortalidad, sobre todo dentro de las edades más vulnerables, que son los niños y los ancianos, así como también los sin techo.

La investigación ha tomado en cuenta un cambio de patrón en las olas de calor, sobre todo en las que se han dado en Bélgica, en donde tanto la frecuencia como la intensidad se han ido aumentando paulatinamente en los últimos 35 años, por lo que también durante estos episodios se ha podido constatar el incremento de las visitas a los hospitales, concluyendo que una de las principales preocupaciones serán las afecciones de salud.

Durante estos episodios de incremento de temperatura también se pudo evidenciar que fueron mucho más intensos en las ciudades, por lo que se espera que entre el periodo entre 2041 y 2075 eso se multiplique por cuatro, creando un verdadero problema de salud pública en las ciudades y muy probablemente un deterioro de la vida humana, llegando a niveles realmente insospechados, por lo que se tendrán que tomar las medidas correspondientes, para que los que tenemos edad de llegar hasta esa fecha al menos tengamos un reguardo campestre para poder seguir viviendo.

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